El trabajo creativo se construye sobre algo hecho antes. Nada surge sin relación a un contexto o a una historia.
Toda la historia de la cultura humana evoluciona a través de la copia, hacer transformaciones pequeñas (a veces llamadas “errores” o mutaciones) con cada réplica. La copia motoriza el progreso cultural. No es “robar”, es reconocer, dar importancia, devolver la vida al trabajo que surgió de la voluntad y a veces las ganas de compartir de otros. La copia es, de hecho, muy hermosa, y conduce a la diversidad cultural (que inspira temor a algunos)
Los bits, las ideas, son libres por naturaleza en la web, escapan a cualquier intento de control, de mercantilización. La reutilización es la base de cualquier evolución (tecnológica, cientÃfica, artÃstica, cultural, social…)
El control de derechos de autor no se extiende sólo a las copias literales, sino también a las “obras derivadas”. Esto ha llevado a la censura a gran escala. Por ejemplo, la pelÃcula muda alemana seminal “Nosferatu” fue considerada una obra derivada de “Drácula” y los tribunales ordenaron destruir todos los ejemplares. Poco antes de su muerte, el autor JD Salinger convenció a los tribunales de EE.UU. de censurar a otro autor que transformó sus personajes. Frente al copyright, la respuesta quizás sea el copyleft…
La apertura es necesaria para el aprendizaje y el desarrollo, la creatividad es fuente de cambio, las ideas y la información buscan la libertad ¿Qué camino vamos a tomar?
Fotografiado y animado por Nina Paley.
Música de Todd Michaelsen “Sita’s String Theory”.
Imágenes del Metropolitan Museum of Art de New York.
Fuentes:
QuestionCopyright.org
El Caparazón

Tags: copia, creatividad, cultura, nina paley, propiedad intelectual
Mariano Morresi